Guía de Psicología Forense

¿Qué es un informe pericial psicológico?

Todo lo que necesitas saber sobre qué es un informe pericial psicológico, cuándo puede ser necesario, cómo se elabora y cuál es su utilidad dentro de un procedimiento judicial.

Tiempo de lectura aproximado: 12 minutos

¿Qué es un informe pericial psicológico?

Un informe pericial psicológico es un documento técnico elaborado por un psicólogo con formación y experiencia en psicología forense cuyo objetivo es aportar al órgano judicial una valoración psicológica objetiva sobre aspectos relevantes para un procedimiento legal.

A diferencia de una consulta psicológica o de un proceso terapéutico, el informe pericial no busca tratar un problema psicológico ni ofrecer apoyo emocional. Su finalidad es responder, mediante una metodología científica y una evaluación rigurosa, a las cuestiones planteadas dentro de un procedimiento judicial.

Para ello, el profesional realiza una evaluación psicológica que puede incluir entrevistas, pruebas psicométricas, observación conductual y el análisis de la documentación disponible. Toda la información obtenida se integra posteriormente en un informe estructurado, fundamentado y comprensible para jueces, tribunales y demás operadores jurídicos.

El informe pericial psicológico constituye un medio de prueba dentro del procedimiento judicial. Sin embargo, no determina por sí mismo el resultado del proceso. Su función es aportar conocimientos técnicos especializados que ayuden al juez a comprender aquellos aspectos psicológicos que requieren una valoración profesional.

¿Para qué sirve un informe pericial psicológico?

La psicología forense interviene en aquellos procedimientos en los que resulta necesario analizar cómo determinados factores psicológicos pueden ser relevantes para la resolución del caso.

Aunque cada procedimiento presenta circunstancias diferentes, un informe pericial psicológico puede resultar útil para:

  • Valorar las competencias parentales en procedimientos de familia y guarda y custodia de menores.
  • Analizar el impacto psicológico derivado de un accidente o una agresión.
  • Evaluar posibles situaciones de acoso laboral (mobbing).
  • Determinar la existencia y el alcance de un daño psicológico.
  • Valorar la repercusión psicológica en procedimientos de incapacidad laboral.
  • Aportar una evaluación técnica en otros procedimientos civiles, penales o laborales.

En todos estos casos, el objetivo del informe no es defender a una de las partes, sino ofrecer una valoración profesional basada en la evidencia obtenida durante la evaluación.

¿Cómo se elabora un informe pericial psicológico?

La elaboración de un informe pericial psicológico es un proceso técnico que requiere planificación, objetividad y el empleo de una metodología científica. No consiste únicamente en mantener una entrevista con la persona evaluada, sino en recopilar, analizar e integrar diferentes fuentes de información para responder a las cuestiones planteadas dentro del procedimiento judicial.

Aunque cada caso presenta características propias, la elaboración de un informe pericial psicológico suele desarrollarse siguiendo varias fases.

1. Aceptación del encargo pericial

Antes de iniciar la evaluación, el psicólogo forense analiza el objeto de la pericia para determinar qué cuestiones deben responderse desde el punto de vista psicológico y comprobar que la intervención resulta adecuada para el procedimiento judicial.

En esta fase también se delimita el alcance del encargo y se verifica que el profesional pueda actuar con la objetividad e imparcialidad que exige toda actuación pericial.

2. Entrevistas de evaluación

Una vez aceptado el encargo, se realizan una o varias entrevistas con la persona o personas que van a ser evaluadas.

Estas entrevistas permiten obtener información relevante sobre la historia personal, familiar, social y psicológica, así como comprender las circunstancias específicas relacionadas con el procedimiento judicial.

La duración y el número de entrevistas dependerán siempre de las características y necesidades de cada caso.

3. Aplicación de pruebas psicológicas

Cuando resulta necesario, la evaluación se complementa mediante la aplicación de pruebas psicológicas estandarizadas y validadas científicamente.

La selección de los instrumentos de evaluación dependerá del objeto de la pericia y de las cuestiones que deban responderse dentro del procedimiento judicial.

Las pruebas psicológicas nunca deben interpretarse de forma aislada, sino integrarse junto con el resto de la información obtenida durante la evaluación.

4. Análisis de la documentación

Además de las entrevistas y las pruebas psicológicas, el psicólogo forense debe revisar toda la documentación relevante para el caso, como informes médicos, informes psicológicos previos, documentación judicial u otros documentos que puedan aportar información útil para la evaluación.

El análisis conjunto de toda esta información permite realizar una valoración técnica fundamentada, coherente y adaptada a las circunstancias específicas del procedimiento.

5. Elaboración del informe pericial

Una vez finalizada la evaluación, el psicólogo forense redacta el informe pericial psicológico.

En él se recogen la metodología empleada, la información obtenida durante la evaluación, el análisis realizado y las conclusiones alcanzadas, siempre fundamentadas en criterios técnicos y científicos.

La elaboración del informe debe ajustarse a las Guías de Buenas Prácticas en Psicología Forense publicadas por el Consejo General de la Psicología de España (COP), garantizando que la actuación pericial se desarrolle conforme a los principios de objetividad, rigor metodológico e independencia profesional.

El informe debe estar redactado de forma clara, objetiva y comprensible para que pueda ser valorado por jueces, tribunales y el resto de profesionales que intervienen en el procedimiento judicial.

¿Quién puede elaborar un informe pericial psicológico?

No cualquier informe psicológico tiene la consideración de informe pericial.

Un informe pericial psicológico debe ser elaborado por un profesional de la Psicología con los conocimientos, la formación y la capacitación necesarias para intervenir en el ámbito de la psicología forense.

La calidad de un informe pericial no depende únicamente de la titulación universitaria, sino también de la formación específica en psicología jurídica y forense, de la experiencia profesional y del conocimiento del funcionamiento del sistema judicial.

Además, el psicólogo forense debe actuar con independencia, objetividad y rigor técnico durante todo el proceso de evaluación, fundamentando sus conclusiones en la evidencia obtenida y evitando cualquier tipo de sesgo o conflicto de intereses.

En España, la actuación del psicólogo forense se encuentra enmarcada por la normativa vigente, el Código Deontológico de la Psicología y las recomendaciones y guías de buenas prácticas promovidas por el Consejo General de la Psicología de España (COP).

Por ello, antes de contratar un informe pericial psicológico, resulta recomendable comprobar que el profesional cuenta con formación específica en psicología forense y experiencia en la elaboración y defensa de informes periciales ante los tribunales.

Desde un punto de vista legal, un psicólogo colegiado puede ser designado como perito. Sin embargo, la elaboración de un informe pericial psicológico requiere conocimientos específicos que van mucho más allá de la práctica clínica.

La psicología forense constituye un ámbito de especialización con metodología propia, criterios técnicos específicos y un conocimiento profundo del contexto judicial.

Por ello, es recomendable que este tipo de informes sean elaborados por profesionales con formación especializada y experiencia en el ámbito pericial, ya que ello contribuye a garantizar una evaluación rigurosa, técnicamente fundamentada y adaptada a las exigencias del procedimiento judicial.

¿En qué casos puede ser necesario un informe pericial psicológico?

Aunque los informes periciales psicológicos pueden intervenir en ámbitos muy diversos, existen determinados procedimientos judiciales en los que su utilización es especialmente frecuente.

A continuación se muestran algunos de los casos más habituales.

Procedimientos de familia

En procedimientos relacionados con separación, divorcio o guarda y custodia de menores, el informe pericial psicológico puede aportar información relevante sobre aspectos como las competencias parentales, la dinámica familiar, las necesidades del menor o las circunstancias psicológicas que puedan resultar de interés para el órgano judicial.

Valoración del daño psicológico

Cuando una persona ha sufrido un accidente, una agresión, una situación de violencia o cualquier otro hecho potencialmente traumático, puede ser necesario evaluar la existencia de un daño psicológico y determinar su alcance desde un punto de vista pericial.

Incapacidad temporal (baja laboral)

En determinados procedimientos puede ser necesario valorar la repercusión que una alteración psicológica tiene sobre la capacidad de una persona para desempeñar su actividad laboral de forma temporal.

Este tipo de evaluaciones puede resultar especialmente relevante en procedimientos relacionados con bajas laborales por ansiedad, depresión, trastornos adaptativos, estrés postraumático u otras alteraciones psicológicas, cuando sea necesario analizar su impacto desde una perspectiva pericial y su relación con el objeto del procedimiento.

Incapacidad permanente

En otros casos, la evaluación pericial puede estar orientada a valorar si las limitaciones psicológicas presentan un carácter permanente y cómo afectan a la capacidad laboral de la persona.

En estos procedimientos, el informe pericial psicológico puede aportar una valoración técnica sobre las secuelas psicológicas existentes, su repercusión funcional y aquellos aspectos que resulten relevantes para el procedimiento judicial correspondiente.

Acoso laboral (mobbing)

En procedimientos relacionados con posibles situaciones de acoso laboral, la evaluación psicológica puede resultar relevante para analizar las consecuencias psicológicas derivadas de dicha situación y su posible relación con los hechos objeto del procedimiento.

Otros procedimientos judiciales

Los informes periciales psicológicos también pueden ser necesarios en otros procedimientos civiles, penales o laborales cuando resulte preciso aportar una valoración psicológica especializada sobre aspectos relevantes para la resolución del caso.

¿Cuándo es recomendable solicitar un informe pericial psicológico?

No todos los procedimientos judiciales requieren necesariamente la elaboración de un informe pericial psicológico. La conveniencia de realizar una evaluación dependerá siempre de las características del caso y de las cuestiones que sea necesario acreditar desde un punto de vista psicológico.

En muchos procedimientos, el informe pericial puede aportar información técnica relevante que complemente el resto de las pruebas existentes y facilite la comprensión de determinados aspectos por parte del órgano judicial.

Por ello, antes de iniciar una evaluación pericial, resulta recomendable analizar las circunstancias concretas del procedimiento para valorar si este tipo de intervención puede resultar adecuada y qué cuestiones podrían abordarse mediante la evaluación psicológica.

La decisión de realizar un informe pericial debe responder siempre a una necesidad técnica y nunca a la simple intención de reforzar una posición dentro del procedimiento.

Algunas de las dudas más frecuentes que pueden hacer recomendable consultar con un psicólogo forense son:

  • ¿Cómo puedo acreditar que la ansiedad o la depresión que padezco me impiden trabajar?
  • ¿Cómo puedo demostrar el daño psicológico que me ha provocado un accidente, una agresión o una situación de acoso?
  • ¿Es necesario un informe pericial en un procedimiento de guarda y custodia de menores?
  • ¿Qué puedo hacer si no estoy de acuerdo con el informe pericial presentado por la otra parte?
  • ¿Cómo puedo demostrar que dispongo de las competencias parentales necesarias para ejercer la guarda y custodia de mi hijo o hija?

En todos estos y otros supuestos, una primera valoración permite analizar las circunstancias del caso y determinar si la realización de un informe pericial psicológico resulta adecuada. La finalidad de esta consulta no consiste en iniciar automáticamente una evaluación, sino en valorar de forma objetiva si la intervención pericial puede aportar información relevante para el procedimiento.

¿Qué diferencia existe entre un informe psicológico clínico y un informe pericial psicológico?

Una de las dudas más habituales es pensar que un informe psicológico elaborado en un contexto clínico y un informe pericial psicológico son lo mismo. Sin embargo, aunque ambos son documentos elaborados por profesionales de la Psicología, su finalidad, metodología y destinatario son completamente diferentes.

La principal diferencia radica en el objetivo de la evaluación.

En psicología clínica, la evaluación tiene como finalidad comprender el estado psicológico de la persona para orientar el diagnóstico, el tratamiento o el seguimiento terapéutico.

En cambio, un informe pericial psicológico tiene como finalidad responder a cuestiones concretas planteadas dentro de un procedimiento judicial o administrativo, aportando una valoración técnica, objetiva y fundamentada.

Asimismo, el contexto en el que se desarrolla la evaluación también es diferente. Mientras que la relación entre psicólogo clínico y paciente se establece dentro de un proceso asistencial o terapéutico, el psicólogo forense actúa como perito, manteniendo una posición de independencia y objetividad respecto de las partes implicadas.

Otra diferencia importante reside en el destinatario del informe. Un informe clínico suele dirigirse al propio paciente o a otros profesionales sanitarios implicados en su atención. Por el contrario, un informe pericial psicológico puede estar destinado a órganos judiciales, administraciones públicas, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), el Servicio Canario de la Salud u otros servicios públicos de salud, mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, compañías aseguradoras, abogados o particulares, en función del procedimiento para el que haya sido solicitado.

Por último, conviene recordar que un informe psicológico clínico no sustituye a un informe pericial psicológico. Ambos pueden resultar útiles, pero responden a finalidades distintas y cumplen funciones diferentes.

Informe psicológico clínicoInforme pericial psicológico
Finalidad asistencial o terapéuticaFinalidad pericial y de valoración técnica
Relación terapeuta-pacienteRelación perito-persona evaluada
Orientado al diagnóstico, tratamiento o seguimientoOrientado a responder cuestiones técnicas dentro de un procedimiento
Destinado al paciente o a otros profesionales sanitariosDestinado a órganos judiciales, administraciones públicas, INSS, mutuas, aseguradoras, abogados o particulares
Busca favorecer la intervención clínicaAporta una valoración técnica objetiva basada en la evaluación psicológica

¿Qué valor tiene un informe pericial psicológico dentro de un procedimiento judicial?

El informe pericial psicológico constituye un medio de prueba que puede aportar información técnica especializada para ayudar al órgano judicial a comprender aquellos aspectos psicológicos que resultan relevantes para la resolución del procedimiento.

Sin embargo, conviene aclarar una cuestión importante: ningún informe pericial determina por sí mismo el resultado de un procedimiento judicial.

Corresponde al juez valorar todas las pruebas practicadas durante el procedimiento y decidir qué peso atribuye a cada una de ellas de acuerdo con las circunstancias concretas del caso.

Por este motivo, la utilidad de un informe pericial no depende únicamente de sus conclusiones, sino también de la calidad de la evaluación realizada, de la metodología empleada, de la fundamentación técnica del informe y de la solidez de los argumentos expuestos.

Un informe pericial psicológico debe presentar conclusiones objetivas, coherentes y suficientemente fundamentadas, permitiendo que puedan ser comprendidas y valoradas por quienes intervienen en el procedimiento.

En determinados casos, además, el psicólogo forense puede ser citado para ratificar el informe pericial y responder a las preguntas que formulen el juez, el Ministerio Fiscal, los abogados o el resto de las partes intervinientes.

La ratificación no supone elaborar un nuevo informe, sino explicar y defender técnicamente las conclusiones alcanzadas durante la evaluación pericial.

¿Qué significa ratificar un informe pericial?

La ratificación consiste en la comparecencia del psicólogo forense ante el órgano judicial para confirmar el contenido del informe elaborado y responder a las cuestiones que puedan plantearse durante la vista o el juicio.

La ratificación puede producirse en cualquier tipo de procedimiento judicial. Cuando el órgano judicial requiere la comparecencia del perito, el psicólogo forense acude a sede judicial para confirmar el contenido del informe y responder a las cuestiones que puedan plantearse durante la vista o el juicio.

Si, por cualquier circunstancia, la vista o el juicio se aplazan y se señala una nueva fecha para la ratificación, el psicólogo forense comparecerá nuevamente en el nuevo señalamiento para mantener la continuidad de la intervención pericial y defender técnicamente el informe elaborado.

Si necesitas orientación sobre un informe pericial psicológico o deseas saber si este tipo de evaluación puede resultar útil en tu caso, puedes solicitar una primera valoración para analizar las circunstancias concretas del procedimiento.

Solicitar primera valoración

¿Qué ocurre después de entregar el informe pericial?

Una vez finalizado, el informe pericial psicológico se entrega a la persona que lo ha solicitado o a su representación legal, según las circunstancias del procedimiento.

A partir de ese momento, el informe puede incorporarse al procedimiento judicial como medio de prueba y ser valorado junto con el resto de las pruebas practicadas.

En función de las características del procedimiento, es posible que el órgano judicial o alguna de las partes solicite posteriormente la ratificación del informe por parte del psicólogo forense.

En ese caso, el profesional comparecerá en sede judicial para confirmar el contenido del informe, explicar la metodología empleada y responder a las cuestiones que puedan plantearse durante la vista o el juicio.

Si, por cualquier circunstancia, la vista o el juicio se aplazan y se señala una nueva fecha para la ratificación, el psicólogo forense comparecerá nuevamente en el nuevo señalamiento para mantener la continuidad de la intervención pericial y defender técnicamente el informe elaborado.

La entrega del informe no supone necesariamente la finalización de la intervención pericial. En determinados procedimientos puede ser necesario realizar actuaciones posteriores relacionadas con su defensa técnica o con las aclaraciones que puedan solicitarse durante el proceso judicial.

¿Cuánto tiempo tarda en elaborarse un informe pericial psicológico?

No existe un plazo único para la elaboración de un informe pericial psicológico. Como referencia orientativa, el proceso completo suele requerir aproximadamente dos semanas desde el primer contacto hasta la entrega del informe, aunque este plazo puede variar en función de las características del caso, de la complejidad de la evaluación y de la documentación que sea necesario analizar.

Cada procedimiento presenta necesidades diferentes. No requiere el mismo tiempo evaluar a una única persona que realizar una valoración familiar en un procedimiento de guarda y custodia, ni elaborar un informe basado en una única entrevista que analizar una amplia documentación clínica, laboral o judicial.

Además de las entrevistas y de la aplicación de las pruebas psicológicas que resulten necesarias, el psicólogo forense debe disponer del tiempo suficiente para revisar toda la documentación, integrar la información obtenida y redactar un informe técnicamente fundamentado.

Cuando existe un señalamiento judicial o un plazo procesal determinado, es recomendable solicitar la evaluación con la mayor antelación posible para que el trabajo pueda desarrollarse con las garantías técnicas necesarias.

En cualquier caso, la prioridad debe ser siempre la calidad de la evaluación. Un informe pericial psicológico requiere tiempo, rigor metodológico y un análisis exhaustivo de toda la información disponible.

¿Puede elaborarse un informe pericial psicológico de forma urgente?

En determinadas circunstancias es posible adaptar los tiempos de trabajo cuando existen plazos judiciales especialmente ajustados.

No obstante, cualquier reducción en los tiempos de elaboración debe ser compatible con la realización de una evaluación rigurosa y con el cumplimiento de los estándares técnicos y deontológicos propios de la psicología forense.

La urgencia de un procedimiento nunca debe comprometer la calidad, la objetividad ni la fundamentación técnica del informe.

Somos conscientes de que no siempre se dispone del tiempo deseado. En ocasiones, los procedimientos judiciales avanzan con rapidez o el señalamiento del juicio se fija con muy poca antelación. Siempre que la disponibilidad lo permita y sea posible mantener los estándares de calidad que exige una evaluación pericial, hacemos todo lo posible por adaptarnos a estos plazos para poder ayudar a las personas que necesitan este servicio cuando más lo requieren.

¿Cuánto cuesta un informe pericial psicológico?

No existe una tarifa única para un informe pericial psicológico.

El presupuesto dependerá de diversos factores, entre ellos la complejidad del caso, el número de personas que deban ser evaluadas, la cantidad de documentación que sea necesario revisar, la necesidad de realizar desplazamientos, la posterior ratificación del informe en sede judicial y, en determinados casos, la urgencia con la que deba llevarse a cabo la evaluación.

Por este motivo, cada procedimiento requiere una valoración individualizada que permita determinar el alcance del trabajo pericial y elaborar un presupuesto ajustado a las necesidades concretas del caso.

Más allá del tiempo dedicado a las entrevistas, la elaboración de un informe pericial implica un proceso técnico que incluye el análisis de la documentación, la interpretación de las pruebas psicológicas, la integración de toda la información obtenida y la redacción de un documento técnicamente fundamentado.

Cuando un procedimiento requiere una actuación urgente, puede ser necesario reorganizar la planificación del trabajo para adaptarse a los plazos judiciales. En estos casos, la urgencia puede influir en el presupuesto del informe.

La primera consulta tiene un coste de 100 €. Durante esta primera valoración se analizarán las características del procedimiento, la viabilidad de la intervención pericial y el alcance del trabajo necesario. Asimismo, podrás resolver todas las dudas iniciales y, una vez valoradas las necesidades concretas del caso, se facilitará un presupuesto personalizado, sin compromiso.

Si deseas resolver cualquier duda sobre un informe pericial psicológico o solicitar una primera valoración, puedes ponerte en contacto para analizar las características de tu caso. Durante esta primera consulta recibirás orientación sobre el procedimiento y, si la intervención pericial resulta adecuada, se te facilitará un presupuesto personalizado, sin compromiso.

Errores frecuentes sobre los informes periciales psicológicos

A continuación se recogen algunos de los errores y creencias más habituales relacionados con los informes periciales psicológicos.

Un informe pericial garantiza ganar un juicio

No. El informe pericial constituye un medio de prueba que aporta una valoración técnica especializada, pero corresponde al órgano judicial valorar conjuntamente todas las pruebas practicadas y adoptar la decisión que considere más adecuada. Por este motivo, ningún profesional puede garantizar el resultado de un procedimiento judicial únicamente por la realización de un informe pericial.

Cualquier informe psicológico sirve como informe pericial

No. Los informes psicológicos clínicos y los informes periciales responden a finalidades distintas, utilizan metodologías diferentes y están dirigidos a destinatarios diferentes. Además, ambos documentos se elaboran conforme a principios deontológicos, metodologías y buenas prácticas específicas de su respectivo ámbito de actuación, por lo que un informe clínico no puede considerarse equivalente a un informe pericial psicológico ni sustituir automáticamente su función dentro de un procedimiento judicial.

El psicólogo forense defiende a la persona que lo contrata

No. Su función consiste en realizar una valoración técnica, objetiva e independiente basada en la evidencia obtenida durante la evaluación. La credibilidad de un informe pericial depende precisamente de esa independencia profesional.

Si la otra parte presenta otro informe, el mío deja de tener valor

No. Es relativamente frecuente que en un mismo procedimiento existan varios informes periciales con conclusiones diferentes. En estos casos, corresponde al órgano judicial valorar la calidad metodológica, la fundamentación técnica y la solidez de cada uno de ellos junto con el resto de las pruebas practicadas.

Cuanto más largo sea el informe, mejor

No necesariamente. La calidad de un informe pericial no depende del número de páginas que tenga. Un buen informe debe ser claro, coherente, técnicamente fundamentado y responder de forma precisa a las cuestiones planteadas dentro del procedimiento. La extensión solo debe ser la necesaria para justificar adecuadamente las conclusiones alcanzadas.

Puedo solicitar un informe cuando quiera, aunque el juicio sea mañana

Aunque en ocasiones es posible realizar actuaciones urgentes, lo recomendable es solicitar la evaluación con la mayor antelación posible. Ello permite desarrollar la intervención con el tiempo necesario para realizar una evaluación rigurosa, revisar la documentación disponible y elaborar un informe técnicamente fundamentado. Cuando los plazos son especialmente ajustados, el psicólogo forense valorará si resulta posible asumir el encargo sin comprometer la calidad de la intervención.

Preguntas frecuentes sobre los informes periciales psicológicos

¿Puede solicitar un informe pericial psicológico cualquier persona?

Sí. Cualquier persona puede solicitar un informe pericial psicológico cuando considere que una evaluación especializada puede resultar relevante para un procedimiento judicial o administrativo. No obstante, antes de iniciar una evaluación, resulta recomendable realizar una primera valoración para determinar si el informe pericial es adecuado para las necesidades concretas del caso.

¿Es obligatorio contar con un abogado para solicitar un informe pericial?

No. Un informe pericial psicológico puede solicitarse directamente por un particular o a través de un abogado. En muchos casos, la intervención del abogado permite coordinar mejor la estrategia procesal y definir con mayor precisión las cuestiones que deberán abordarse durante la evaluación, pero no constituye un requisito imprescindible para solicitar el informe.

¿Puede negarse una persona a ser evaluada?

Dependerá de las circunstancias concretas del procedimiento y del tipo de evaluación que deba realizarse. En determinados procedimientos, la negativa a participar en la evaluación puede limitar el alcance del informe o impedir que puedan responderse determinadas cuestiones planteadas por el órgano judicial.

¿Qué ocurre si no estoy de acuerdo con el informe elaborado por otro perito?

Cuando existen discrepancias técnicas respecto a un informe pericial ya emitido, puede valorarse la posibilidad de realizar una contrapericial psicológica. Su finalidad consiste en analizar la metodología empleada, la fundamentación técnica y las conclusiones del informe previo, ofreciendo una valoración profesional independiente.

¿Puede modificarse un informe una vez entregado?

Una vez emitido, el informe pericial refleja las conclusiones obtenidas a partir de la evaluación realizada. Si posteriormente aparecen nuevos hechos o documentación relevante, será necesario valorar si procede realizar una ampliación, una actualización o una nueva evaluación, dependiendo de las circunstancias del caso.

¿Qué documentación debo aportar para realizar un informe pericial psicológico?

La documentación necesaria dependerá del procedimiento y de las cuestiones que deban evaluarse. Habitualmente puede resultar útil aportar documentación médica, psicológica, judicial, laboral o cualquier otro documento que guarde relación con el objeto de la pericia. Durante la primera valoración se informará de la documentación que resulte conveniente aportar en cada caso.

Conclusión

Solicitar un informe pericial psicológico suele formar parte de un momento especialmente importante para la persona que lo necesita. En muchas ocasiones, detrás de cada procedimiento existen situaciones personales, familiares o laborales complejas que requieren una evaluación rigurosa y objetiva.

Precisamente por ello, un informe pericial no debe entenderse únicamente como un documento técnico, sino como el resultado de un proceso de evaluación realizado conforme a criterios científicos, metodológicos y deontológicos propios de la psicología forense.

Si tienes dudas sobre si un informe pericial psicológico puede resultar adecuado para tu caso, una primera valoración permitirá analizar las circunstancias concretas del procedimiento, resolver tus dudas y orientarte sobre la intervención más adecuada.

Fuentes y normativa de referencia

  • Guías de Buenas Prácticas en Psicología Forense del Consejo General de la Psicología de España (COP).
  • Código Deontológico de la Psicología.
  • Normativa procesal aplicable según el tipo de procedimiento judicial.
  • Documentación clínica, judicial o laboral relevante para cada caso.
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